Solidaridad y apoyo mutuo

Desde un punto de vista social, los cambios que hemos llevado a cabo en los últimos tiempos tienen al menos un denominador común: queremos dejar de trabajar con grandes empresas cuyos objetivos no compartimos y cuyas prácticas en muchos casos aborrecemos, privilegiando por el contrario la colaboración con proyectos que sentimos cercanos y con los que podamos establecer redes de solidaridad y apoyo mutuo. De la misma manera nos planteamos de qué modo nuestro proyecto editorial puede revertir de manera positiva y directa, aunque sea mínimamente, sobre otros proyectos, iniciativas y grupos con los que sentimos vínculos y sinergias.

Lo primero que se nos ha ocurrido es que desde ahora cada nueva publicación de la colección Libros Salvajes quede vinculada con una asociación local de defensa de la fauna salvaje, de modo que ésta reciba un 10% de las ganancias netas del libro. Por supuesto, y siendo sinceros, eso normalmente no es mucho dinero, nuestros libros no dan demasiado beneficio e incluso a veces dan pérdidas (y consideramos que esto es parte de nuestro compromiso cultural con ciertas propuestas minoritarias). Sin embargo, creemos que esta iniciativa, además de ese ingreso directo mayor o menor, podría ofrecer una visibilidad importante (y por tanto otros ingresos indirectos) para este tipo de asociaciones pequeñas que hacen una labor extraordinaria con muy pocos recursos, y que no pueden pagar publicidad como los grandes grupos ecologistas (el logo y la información básica de la asociación aparecerán en el libro físico, en nuestra web, en la nota de prensa, en la newsletter, etc.).