Raphaëlle Barbanègre creció en Toulouse rodeada de lápices, colores y cuentos. Estudió ilustración en la École Émile Cohl de Lyon y, tras varios años en Montreal, volvió a Francia, donde sigue creando mundos repletos de imaginación. Sus dibujos, rebosantes de humor, detalles y poesía, dan vida a historias que invitan a soñar y a mirar alrededor con ojos curiosos.


