Gérard Garouste

(París, 1946) Uno de los pintores franceses más reconocidos e influyentes de nuestro tiempo, defensor acérrimo de la figuración sin concesiones, Garouste expuso por primera vez en Nueva York en 1982, apoyado por el gran marchante de arte Leo Castelli, gracias al cual alcanzó la fama mundial. Fascinado por los orígenes de nuestra cultura, los mitos y el legado que nos dejaron los maestros antiguos, ha ilustrado grandes textos como Don Quijote o la Divina comedia. A veces inquietantes, otras gozosas, sus obras están repletas de animales, algunos de ellos fantásticos, y de un elenco de personajes inclasificables. Esquivas en su propósito, todas son impresionantes piezas de pintura figurativa que nos invitan a acercarnos a ellas y a arriesgar una comprensión personal de cada una.

Tras aquella primera exposición, el reconocimiento institucional le llegó en 1987, con dos importantes muestras en el Centro de Artes Plásticas Contemporáneas de Burdeos y en la Fundación Cartier de París. Más tarde, Garouste ha realizado pinturas para el Palacio del Elíseo o esculturas para la Catedral de Évry, al igual que trabajos de enorme relevancia, como el techo del Teatro de Namur o las vidrieras de la Iglesia de Notre-Dame de Talant. En 1989, compuso el telón del mítico Teatro de la Ópera de Châtelet en París, y en 1996 llevó a cabo una obra de gran envergadura en la Biblioteca Nacional de Francia. Recientemente, entre septiembre de 2022 y enero de 2023, el Museo Pompidou le dedicó una retrospectiva fundamental que lo ha consagrado como uno de los artistas más importantes de finales del siglo XX y comienzos del XXI.

Además, en 1991, creó La Source, una asociación que permite a jóvenes desfavorecidos recibir clases de los más destacados creadores contemporáneos.

Libros de Gérard Garouste publicados por Errata naturae: El intranquilo