La muchacha de dos cabezas

Caelius Rhodiginius dejó constancia en sus Lecciones Antiguas de una muchacha a la que pudo ver en una pequeña localidad italiana: era perfectamente proporcionada y bella salvo por la duplicación monstruosa de su cabeza. La joven iba de puerta en puerta pidiendo limosna y normalmente era socorrida a cambio del insólito espectáculo que ofrecía su presencia. Vivió veinticinco años, algo muy extraño en este tipo de criaturas, que suelen morir mucho antes a causa del sufrimiento originado por la mudanza constante de ideas y sentimientos perpetrada por la segunda cabeza.

Ensayo

La metáfora propuesta por la muchacha de las dos cabezas nos ofrece un excelente motivo para nuestra colección dedicada al ensayo. Un ensayo, por supuesto, es siempre, como su propia etimología indica, un ensayo: es decir, un tanteo, un intento, una tentativa, un texto necesariamente abierto y fragmentario que llama a otro texto, a otro ensayo, a otra cabeza, que continúe su búsqueda y rehaga sus propuestas y consideraciones. En esta colección el lector encontrará todo tipo de ensayos sobre teoría e historia del arte, ciencia, sociología, antropología, urbanismo, estudios políticos, etc.