Georges Bataille

Georges Bataille (1897-1962) fue escritor, pensa­dor, francés y discreto, buen conocedor de la importancia de la exhortación epicúrea («vive ocul­to») y, en consecuencia, relativamente ignorado en su época, aunque actualmente se lo considera uno de los pensadores europeos más importantes e innovadores del periodo de entreguerras y, desde luego, constituyó una influencia decisiva para fi­lósofos posteriores como Gilles Deleuze, Michel Foucault o Jacques Derrida.

Tuvo una infancia feliz, entre niñas y libros. A los dieciséis años se convirtió en un ferviente católico, a los veinte estuvo a punto de dejarlo todo para ingresar en un seminario religioso, a los vein­tidós renunció al cristianismo con fiereza e hizo de los burdeles de París su única iglesia y de la profesión de bibliotecario su trabajo alimenticio. Fundó diversas revistas (entre ellas algunas ver­daderamente importantes en la historia de la cul­tura europea contemporánea, como Documents y Critique), así como una sociedad secreta (Acéphale, para cuya inauguración, al menos según la leyen­da, todos sus miembros estuvieron de acuerdo en ofrecerse como víctima para un sacrificio humano real, pero fue imposible encontrar verdugo y la sociedad se acabó disolviendo poco después). Es­tuvo ligado al grupo surrealista, aunque, y como no podía ser de otro modo, un buen día se enfadó definitivamente con André Breton y se alejó del movimiento, manteniendo, eso sí, buenas relacio­nes con muchos de sus miembros, a varios de los cuales reencontró en el influyente Collège de so­ciologie, que él mismo fundó.

Entre sus ensayos cabe destacar La literatura y el mal, La experiencia interior, La parte maldita o aque­llos otros dedicados explícitamente al terreno de la sexualidad: Historia del erotismo, El erotismo y Las lágrimas de Eros. Y en el ámbito de la literatura es autor de textos extraordinarios como Historia del ojo, Mi madre, Madame Edwarda o El azul del cielo.

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